Steffen Sontheimer se convierte en una estrella en el Poker Masters

Sontheimer, referente (Foto: Pokernews)

Hacer un resumen del primer Poker Masters jugado en Las Vegas es imposible din detenerse en la figura de Steffen Sontheimer.

Su Hendon Mob no ecoge más que una caja previa al inicio de su periplo por el circuito de los High Rollers, que se puede datar a principios de 2016. El el primer año y medio de su carrera solo tiene un premio de más de 100.00$, y es gracias a un tercer puesto en uno de los High Rollers de 25.000$ programados regularmente en el Aria.

Por tanto, se puede decir que la irrupción de Sontheimer en Olimpo del poker se produjo en abril de 2017, con su mesa final en el torneo de 100.000€ del PSC Montecarlo. Desde entonces ha ganado más que nadie en el mundo a excepción de Bryn Kenney y de los ganadores de torneos como el SHR Bowl y el Main Event, que son torneos que crean multimillonarios al instante.

Se puede decir que es un recién llegado, el último diamante en bruto de la inagotable cantera germana. Para destacar entre la pléyade de estrellas que ha reunido el Poker Masters, era necesario tener una actuación excelsa, extraterrestre. Y Sontheimer ha mejorado cualquier tipo de fantasía que tuviera previa al festival haciendo cinco mesas finales, dos de las cuales terminaron en victoria y recaudando más de 2.700.000$ en una semana.

El verdadero puñetazo en la mesa de Steffen llegó en el último torneo, que al tener el doble de buy-in ponía la general al alcance de cualquiera. En caso de que el alemán quedara fuera de premios, el ganador del torneo hubiera superado con creces la cantidad acumulada por Steffen en los cuatro torneos previos y se hubiera llevado la chaqueta púrpura. 

Había 35 candidatos a desbancarle, y el fundador de Drawing Dead Sergio Aido y Adrián Mateos eran dos de ellos. Los dos habían cumplido ya de alguna manera el expediente en el festival. Adrián con dos mesas finales consecutivas y Sergio dominando la mayor parte de los eventos #2 y #3, aunque se desinflara en los últimos niveles y solo lo pudiera traducir en una minicaja.

La gloria estaba en el evento #5, y ninguno de los dos estuvo siquiera cerca de tocarla. Los panzers les pasaron por encima.

La última mano de Adrián fue un squeeze contra los que serían dos de los finalistas, Stefan Schillhabel y Cristian Christner. Adrián llevaba el as de picas y continuó en un flop que traía dos más del palo. Le quedaba una apuesta de medio bote para completar el farol y el turn no fue favorable. esperó al river, al rey de picas, y fue all-in con el blocker, pero Christner tenía el color hecho.

Sergio empezó mejor, sumando unas pocas fichas aquí y allá pero sin presión. Fdor Holz se hizo con el mando de su mesa y marcó un ritmo suave, que permitía hacer la goma. Cuando se aceleró el ritmo, a "pet" le cogiron al contrapie, pero la verdad es que fueron las cartas las que no le dieron opció na la recuperación. En una mano contra Dan Smith, en la que ambos llevaban sendos nueves, cayó Q99 en el flop, y el turn le dio full a Smith para eveitar la posibilidad del split pot. El all-in en river estaba cantado, y para casa.

El ritmo de eliminaciones fue tan brutal que la organización tuvo que detener el juego 40 minutos ants de lo previsto ante el peligro de que el día 2 no tuviera demasiado sentido. No hay que olvidarlo, el festival esra un producto pensado y diseñado para la televisión, y la decisión se justifica sobre todo desde ese punto de vista. Como contrapartida, les quedó una mesa final perfecta para el televidente, pues los seis protagonistas se repartían un montón de ciegas.

Nivel 15 (ante de 12.000, solo postea la BB)

  • Fedor Holz 1.471.000
  • Christian Christner 1.367.000
  • Steffen Sontheimer 1.354.000
  • Stefan Schillhabel 1.218.000
  • Justin Bonomo 1.050.000
  • Seth Davies 740.000

Las camáras pudieron ofrecer cinco horas largas de mesa completa, hasta que Schillhabel y Christner se prepararon un bote tirándose puñaladas con proyectos paralelos que se completaron a la vez en el river. El color de Christner superaba a la escalera de su compatriota, y de paso reducía la ventaja de Alemania contra Estados Unidos en el número de finalistas.

Esta curiosa batalla entre europeos y americanos se acabó en cinco manos. Fedor Holz perdió comba con la cabeza y alimentó la posibilidad de que Seth Davies y Justin Bonomo subieran un peldaño más en la esacala de premios. Pero el orden de eliminaciones en este frenético cuarto de hora fue Bonomo, Davies y Holz, lo que confirmaba un podio compuesto íntegramente por alemanes.

Christner fue el que recogió las fichas de los tres, y por tanto empezó el HU con ventaja sobre Sontheimer. La situación tardó media docena de manos en dar un giro radical, y la ventaja que tomó Sontheimer fue definitiva. Christner hizo todo lo humanamente posible para presentar batalla. Se dobló cuatro veces, pero después de cada matchball Sontheimer le quitaba lo poco que había ganado. Y vuelta a empezar. En algún momento tenía que llegar una mano insuperable para Christner, y esa fue un all-in preflop con 22 contra QQ.

  1. Steffen Sontheimer 1.512.000$
  2. Christian Christner 864.000$
  3. Fedor Holz 504.000$
  4. Seth Davies 324.000$
  5. Justin Bonomo 216.000$
  6. Stefan Schillhabel 180.000$

Además de la retransmisión clásica que ha venido ofreciendo Poker Central a través de su plataforma PokerGo, se ha creado otra experiencia audivsual algo más heterodoxa alrededor del Poker Masters.

Fedor Holz se ha hecho rodear de un equipo de grabación que ha ido recogiendo el día a día del prodigio alemán dentro y fuera de las mesas del Aria. La lista de reproducción creada ex profeso en el canal Primed de Fedor Holz en Youtube contiene por ahora los cinco primeros episodios. El último, en que se recoge su mesa final en el evento principal del festival, debe estar a puntito de caer.

El grindeo no para, y el WCOOP está esperando por los jugadores para un fin de semana espectacular en el poker online.

Vicente Delgado, que está guardando el fuerte, está jugando el HR de 25.000$. Los refuerzos están de camino, resistiendo la tentación de apuntarse al HR mediante la wifi del avión.