Petgaming, a pico y pala en Macau

Pet dándole caña a las mesas asiáticas (Foto: Pokernes)

Durante el año 2017, no tuvimos ni un gramo de vergüenza en presumir de todo el ruido que hizo Sergio Aido en el circuito. Solo faltaba.

Dimos buena cuenta de todos sus triunfos, de su ascenso sin frenos en el GPI, de las portadas que generó en los medios especializados... El bueno de Pet estaba hasta en la sopa. Estableció un récord personal de cajas con 31 durante esos doce meses.

Le damos a la tecla del fast forward y nos plantamos en 2018. Sergio hace pellas en el PCA Bahamas, no aparece por el US Poker Open y pasa de los partypoker LIVE MILLIONS Germany. Aún no se ha estrenado en el Hendon Mob en 2018.  Todavía mantiene el 19º  en el GPI, pero va a empezar a caer a plomo en cuanto vayan caducando resultados para el algoritmo.

¿En dónde tienen secuestrado a Sergio y cuánto rescate nos piden?

Tranquilo, nadie tiene retenido a Sergio contra su propia voluntad. Nuestro coach lleva todos estos meses en Asia, alternando Tailandia con Macau, unas semanitas de reposo en Bali; todo muy exótico y paradisiaco, pero con tanto trabajo o más detrás que el que conlleva viajar por el mundo jugando torneos.

Lo que ha estado haciendo Sergio es ganarse un estátus en las grandes partidas de Macau.

Cuando se oye hablar de Macau, parece como si todo fuera tan fácil como pillar un avión, salir del aeropuerto, montarse en un taxi y decirle al taxista: "Al primer casino que encuentre, donde haya muchos millonarios regando billetes". Que va. Ojalá.

La ex-colonia portuguesa mantiene la única oferta de juego legal en una región administrada por China, lo que la convierte en el punto de encuentro del mayor mercado mundial del juego.

Los altos funcionarios del estado y los millonarios que genera la cada vez más aperturista economía del país ven en Macau su Disneylandia particular. Pero también es la mayor red de blanqueo de dinero a su disposición. El dinero negro procedente de la corrupción rampante que hay en el país era aceptado de buen grado por los "junket operators", una especie de mezcla entre prestamistas y relaciones públicas para VIPS que proporcionan el cambio de yuanes a patacas y proveen de habitación y partidas privadas a los VIPs de Macau.

El gobierno chino le dio un palo muy grande a la industria de Macau hace unos años con una operación anticorrupción que provocó cuatro años de recesión en los casinos de la región, pero en 2018 se ha alcanzado la plena recuperación.

Pues eso, que el juego de high stakes y los millonarios que quieren gamblear un poco y aceptan las pérdidas con gusto mientras puedan sacar el resto en dinero legal están manejados por un discreto lobby que los mantiene encerrados en una burbuja muy difícil de penetrar.

Además, el poker no es el juego preferido de los gamblers chinos. Por pura estadística, entre tantos visitantes hay muchos jugadores de poker, pero el deporte nacional del gambling asiático es el bacarrat. Las mesas de bacarrat rinden mucho más que las de poker, por lo que hay muy pocas poker rooms en Macau. Está el Starworld, la sala de Pokerstars en el City of Dreams, el Wynn, el Venetian, El Lisboa y para de contar. Además suelen estar gestionadas por empresas ajenas al casino, como la propia Pokerstars, y un par de ellas son del mismo tipo, Winfred Yu, el socio de Paul Phua en la Triton Series.

Por tanto, para acceder a las partidas más interesantes hay que ganarse el sitio, conseguir los contactos adecuados con las dos o tres personas clave en la ciudad y cumplir religiosamente con las exigencias de los que pretendes que sean tus rivales, que a menudo incluyen comer en la mesa, aguantar el humo del tabaco, ceder tu sitio al capricho de los VIPs y no levantarse de la mesa durante muchas, muchísimas horas. O como le pasó a Pet, que el VIP coja las cartas muckeadas para ver si le estaban faroleando o no cuando le hacían foldear.

Eso de las jornadas extendidas de trabajo se traslada también al proceso de hacerse un hueco en el círculo de las partidas privadas de Macau. Hay muchos jugadores profesionales que ansían un trozo de la tarta, y muchas veces jugar high stakes en Macau es pasar un casting en dura pelea con un grupo bastante complicado de regulares.

Daniel Cates "jungleman" tardó años en ser un fijo de la sala privada del Starworld. Su peculiar carácter y su estilo de juego no calaban entre los VIPs de Macau. Sin embargo, una vez eres del grupo probablemente no haya ninguna otra actividad relacionada con el poker que sea más rentable explotar; ni el circuito de High Rollers, ni un patrocinio exclusivo con una sala. Tom Dwan renunció al Rational Group, a Full Tilt Poker, a la televisión y a Las Vegas. Se convirtió en un VIP de Macau y le dijo adiós al mundo.

Y eso es lo que ha estado haciendo Sergio estos meses. Creándose oportunidades en las mejores partidas del mundo. Jugando incontables horas y moviendo cifras mareantes para abrirse las puertas de oro de las high stakes asiáticas que en su día cruzaron Phil Ivey y compañía.

Pronto vamos a poder calibrar los los réditos de todo ese trabajo. Mientras, que se dé bien el grindeo, profe. Y a cuidarse la salud